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La alergia primaveral (RINITIS ALÉRGICA ESTACIONAL)

Se acerca esa época temida por muchos, en la que se empieza a ver flotando en el ambiente ese polen característico de algunos árboles y gramíneas, y se comienzan a notar sus efectos alergénicos en las personas sensibles a ellos. Por eso hoy vamos a hablar de la rinitis alérgica estacional, para lo cual vamos a ver primero qué es una rinitis, qué síntomas tiene, sus tipos, diagnóstico y tratamiento, y cómo diferenciarla de un resfriado común.

La rinitis es un trastorno que afecta a la mucosa nasal y que produce estornudos, picor, obstrucción, secreciones nasales y, en ocasiones, falta de olfato. Estos síntomas se presentan generalmente durante dos o más días consecutivos, y a lo largo de más de una hora la mayoría de los días. La rinitis alérgica es la forma más común de rinitis no infecciosa, y puede ser un indicador de que la persona que la padece tiene una especial predisposición a desarrollar más adelante los síntomas característicos del asma (tos seca, sensación de falta de aire, sibilancias, etc.), propios de una hiperreactividad bronquial.
Por lo tanto, la presencia reiterada de rinitis debe ser motivo de consulta a los especialistas para su estudio y el eventual establecimiento de medidas de tipo preventivo que eviten la aparición de asma, o sirvan para el tratamiento precoz del mismo.

Tipos

Existen dos tipos de rinitis:

.-Rinitis alérgica estacional, también conocida como fiebre del heno. Este tipo se manifiesta durante periodos específicos del año cuando los alérgenos, principalmente el polen, están en el ambiente. Los meses en los que el riesgo es mayor son mayo y junio.

.-Rinitis perenne, provocada por los ácaros del polvo, las esporas del moho, la caspa de los animales y productos de uso laboral, entre otros. Éstos están en el ambiente durante todo el año, por lo que no hay mucha variación en su concentración a lo largo del mismo.

Según la duración de la patología, la rinitis también se puede clasificar en rinitis alérgica intermitente o persistente. En el caso de la primera, los síntomas aparecen durante cuatro o menos días a la semana o durante cuatro o menos semanas de forma consecutiva. En cambio, en la persistente los síntomas permanecen durante más de cuatro días o más de cuatro semanas de forma consecutiva.

Diagnóstico

El diagnóstico de la rinitis alérgica se basa en la confirmación de una historia habitual de síntomas alérgicos mediante pruebas diagnósticas. Para conseguir el diagnóstico los especialistas pueden realizar diferentes pruebas de laboratorio, como test cutáneos de alergias, radioalergoadsorción (RAST), determinación de la IgE sérica total o el recuento de eosinófilos de la sangre.

Tratamientos

En primer lugar, es importante tratar de evitar la exposición al agente que está provocando la alergia, por ejemplo mediante el uso de mascarillas si el agente causante fuese el polen. Sin embargo, no siempre es sencillo rehuir el foco de riesgo –entre otras razones, porque la persona alérgica lo suele ser a varias sustancias a la vez, no todas ellas fácilmente controlables-, por lo que en la mayoría de los casos, y más en aquellos en los que la causa de la rinitis es intrínseca o desconocida, la acción terapéutica debe sustentarse en el empleo de medicamentos. Los especialistas señalan que el tratamiento farmacológico debe adaptarse siempre a los síntomas y a la gravedad de los mismos. En la actualidad, los más utilizados son fármacos tópicos y orales.
En el caso de los tópicos, son eficaces para tratar de forma aislada el órgano afectado (nariz, ojos…). En esta categoría se incluyen los antihistamínicos descongestionantes y los más efectivos en rinitis alérgica, los corticoides intranasales.
En cuanto al tratamiento oral, los más utilizados son los antihistamínicos orales. Siempre que sea posible es recomendable utilizar un antihistamínico de segunda generación debido a razones de seguridad, ya que producen menos efectos secundarios. Se suelen combinar con corticoides intranasales para controlar la congestión nasal.

¿Resfriado o alergia?

Los síntomas de una alergia y un resfriados son similares, pero hay algunas claves que nos van a permitir diferenciarlos por el modo en el que se presentan.
.-Los estornudos, congestión, molestias nasales e irritación en garganta y ojos ante una alergia primaveral varían de intensidad y se manifiestan sólo cuando estamos cerca de aquello que nos desencadena el episodio alérgico, además de que los estornudos suelen ser repetitivos. En un resfriado los síntomas aparecen y permanecen durante algunos días, sin tanta intermitencia.
.-En cuanto a la mucosidad, en una alergia primaveral causada habitualmente por el polen y otras partículas presentes en el ambiente, suele ser líquida y transparente; mientras que cuando tenemos un resfriado es mucho más espesa y de color más oscuro.
.-Aunque los síntomas de una alergia primaveral en cada persona pueden variar, lo cierto es que el resfriado además presenta otros cuadros típicos como el cansancio excesivo, el dolor de cabeza y en algunos casos, dependiendo del virus, la fiebre; síntomas que no se suelen presentar en una alergia primaveral.
.-También suelen diferenciarse por su duración. Quien es víctima de una alergia primaveral con seguridad manifestará los síntomas durante toda la estación, o al menos durante las semanas en las que la concentración de partículas en el ambiente sea mayor. En el caso de un resfriado, dura sólo algunos días hasta que el virus es combatido y desaparece de nuestro organismo.

Como conclusión, y debido a esta posibilidad de confundir los síntomas de las dos patologías, lo más importante es no automedicarse y acudir siempre a tu médico o farmacéutico, que son los profesionales que mejor te van a aconsejar sobre la manera más apropiada de combatir los síntomas y mejorar tu situación.

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